Temporalmente frecuente en caso de infecciones; si persiste o se acompaña de pérdida de peso, debe consultarse a la médica o al médico.
Posibles causas
Desencadenantes pasajeros
Las infecciones, el estrés, la excitación o una comida copiosa pueden reducir el apetito temporalmente. Generalmente se normaliza por sí solo.
Carga emocional
Las preocupaciones persistentes, el decaimiento o la tensión pueden disminuir notablemente la sensación de hambre. La relación a menudo sólo se hace evidente durante la conversación.
Molestias digestivas
Las molestias en el área gastrointestinal como sensación de plenitud o náuseas pueden reducir el apetito. Las alteraciones del gusto también desempeñan a veces un papel.

Pasos típicos en la consulta médica
- 1Durante la conversación se pregunta sobre la duración, los síntomas acompañantes, la evolución del peso y la situación emocional.
- 2Se palpa el abdomen y se evalúa el estado general para delimitar las posibles causas.
- 3En caso de falta de apetito persistente, un análisis de los valores sanguíneos puede proporcionar indicios adicionales.
Qué puede hacer usted mismo
- Distribuir varias comidas pequeñas y apetitosas a lo largo del día.
- Prestar atención a una hidratación suficiente, incluso cuando el apetito sea escaso.
- Elegir comidas favoritas y alimentos de fácil digestión para facilitar la ingesta.
- El movimiento al aire libre puede estimular la sensación de hambre.
Si la falta de apetito persiste durante un período prolongado o se produce una pérdida de peso involuntaria, es aconsejable consultar con su médico de cabecera. También cuando predominan las cargas emocionales, una conversación médica puede ser de ayuda.

Preguntas frecuentes
- ¿A partir de cuándo debo tomar en serio la falta de apetito?
- Cuando persiste durante varias semanas o se acompaña de pérdida de peso involuntaria, la causa debe ser investigada médicamente.
- ¿Cómo puedo comer bien a pesar de tener poco apetito?
- Comidas pequeñas y frecuentes, platos favoritos y una hidratación suficiente ayudan a nutrir bien el cuerpo a pesar del escaso apetito.
¿No está seguro de si debe acudir al médico ni a quién? Describa sus molestias — encontraremos la consulta adecuada cerca de usted.
