Si al hacer esfuerzos se queda sin aliento más rápido que antes, las causas pueden ser diversas: desde falta de entrenamiento hasta problemas pulmonares o del sistema cardiovascular. Una falta de aire al hacer esfuerzos que aumenta gradualmente debe ser evaluada por un médico con tranquilidad, ya que generalmente puede aclararse bien. Son importantes el curso temporal y la cuestión de con qué nivel de esfuerzo aparece la dificultad respiratoria.
Posibles causas
Poca forma física o sobrepeso
Si falta entrenamiento regular o existe sobrepeso, el esfuerzo se manifiesta más rápidamente como falta de aire. Esta forma suele mejorar con actividad física desarrollada gradualmente.
Causas cardiovasculares
Cuando el corazón no maneja el esfuerzo de forma óptima, esto se manifiesta a menudo primero como falta de aire al subir escaleras o cuestas. Tales causas se aclaran mediante evaluación cardiológica.
Causas pulmonares
También las vías respiratorias pueden estar detrás, por ejemplo en caso de asma o bronquitis crónica. Son típicos la tos, la respiración sibilante o molestias dependientes de desencadenantes.
Anemia y otras causas
Una deficiencia de hemoglobina o un trastorno de la tiroides pueden reducir la capacidad de rendimiento y aumentar la falta de aire. Tales causas se aclaran también mediante un análisis de sangre.

Pasos típicos en la consulta médica
- 1Durante la consulta, el médico preguntará desde cuándo existe la dificultad respiratoria, con qué nivel de esfuerzo aparece y si hay síntomas acompañantes como tos, palpitaciones o piernas hinchadas. Se auscultan el corazón y los pulmones.
- 2Para la evaluación se realizan una medición de la presión arterial, un ECG y un análisis de sangre; si es necesario, se añaden una prueba de función pulmonar, una ecografía cardíaca o una prueba de esfuerzo.
- 3El seguimiento posterior depende de los hallazgos y se establece conjuntamente con el médico de cabecera, cardiología o medicina pulmonar.
Qué puede hacer usted mismo
- Desarrollar la resistencia gradualmente: caminar a paso ligero, andar en bicicleta o nadar de forma regular aumenta la capacidad de esfuerzo con el tiempo.
- Prestar atención al abandono del tabaco: renunciar a la nicotina alivia considerablemente los pulmones y el sistema cardiovascular.
- Aspirar a un peso saludable y comer de forma equilibrada, para que el sistema cardiovascular esté menos exigido durante el esfuerzo.
- Dosificar el esfuerzo y prestar atención a un descanso suficiente, en lugar de exigirse bruscamente en exceso.
Dificultad respiratoria de inicio súbito, dificultad respiratoria en reposo o junto con dolor torácico es una urgencia: llame inmediatamente al 144 (véase también la página Dificultad respiratoria). Haga que un médico evalúe una falta de aire que aumenta con el esfuerzo o que ha aparecido recientemente, especialmente si se intensifica a lo largo de semanas o limita su vida cotidiana. El primer punto de contacto es la médica de cabecera, quien la derivará, si es necesario, a cardiología o neumología.

Preguntas frecuentes
- ¿A partir de cuándo requiere evaluación la falta de aire?
- Si se queda sin aliento notablemente más rápido que antes, las molestias aumentan durante semanas o se siente limitado en su vida cotidiana, es recomendable una evaluación médica, también para valorar el corazón y los pulmones.
- ¿Qué exámenes son habituales?
- Con frecuencia se incluyen un examen físico con auscultación, una medición de la presión arterial, un ECG y un análisis de sangre. Según la sospecha, siguen una prueba de función pulmonar, una ecografía cardíaca o una prueba de esfuerzo.
- ¿Puede la falta de entrenamiento ser la única causa?
- Sí, la poca forma física o el sobrepeso son motivos frecuentes y bien influenciables. Pero como causas cardíacas o pulmonares también pueden manifestarse de forma similar, vale la pena una evaluación médica antes de atribuirlo únicamente a la falta de entrenamiento.
¿No está seguro de si debe acudir al médico ni a quién? Describa sus molestias — encontraremos la consulta adecuada cerca de usted.
