Una pérdida auditiva de aparición súbita en uno o ambos oídos debería aclararse médicamente con rapidez — en caso de pérdida marcada, dentro de 24 horas. Si no existe una causa evidente en el oído externo o el oído medio, puede tratarse de una pérdida auditiva neurosensorial súbita. A menudo se sospecha lo que se conoce como sordera súbita (Hörsturz), cuya causa exacta suele permanecer poco clara. Algunas personas afectadas notan además una sensación de presión o un zumbido en el oído. Cuanto antes se realice la aclaración médica, mejor podrá evaluarse la situación.
Posibles causas
Hipoacusia súbita
Una disminución repentina de la audición sin causa externa reconocible. En muchos casos, la causa permanece sin aclarar; se discuten, entre otros factores, problemas de irrigación sanguínea, inflamaciones e infecciones víricas del oído interno.
Obstrucción por cerumen
Un tapón en el conducto auditivo puede empeorar rápidamente la audición y se detecta fácilmente en el examen.
Infección del oído interno o medio
Una inflamación puede afectar temporalmente la conducción del sonido o el oído interno.
Daño por presión
El ruido, un traumatismo acústico o fluctuaciones fuertes de presión pueden disminuir la audición a corto plazo o por más tiempo.

Pasos típicos en la consulta médica
- 1En la consulta de otorrinolaringología se examina el tímpano y se realiza una prueba auditiva para determinar el tipo y la magnitud de la disminución auditiva.
- 2De forma complementaria pueden ser convenientes pruebas del equilibrio u otras pruebas del oído interno, así como en algunos casos estudios de imagen.
- 3El tratamiento posterior se orienta según el resultado y se discute individualmente con el médico o la médica.
Qué puede hacer usted mismo
- Mantener la calma y evitar temporalmente ambientes ruidosos y el ruido.
- No hurgar en el oído ni realizar intentos propios de lavado o limpieza.
- Reducir en la medida de lo posible el estrés agobiante.
- Anotar observaciones como mareos o zumbidos en el oído para describirlas en la consulta.
Una pérdida auditiva súbita y marcada debe ser evaluada aún el mismo día, a más tardar dentro de 24 horas, en una consulta de otorrinolaringología (ORL) o a través de un servicio de urgencias — incluso si la audición se recupera parcialmente. Si además se presentan parálisis facial, trastornos del habla o parálisis: llame de inmediato al 144.

Preguntas frecuentes
- ¿Una hipoacusia súbita desaparece por sí sola?
- Es posible, pero no predecible. Una evaluación temprana ayuda a valorar correctamente la situación.
- ¿Puede el estrés influir en la audición?
- La carga y la tensión se mencionan frecuentemente como factores acompañantes. La relación es individual y se valora en la conversación.
¿No está seguro de si debe acudir al médico ni a quién? Describa sus molestias — encontraremos la consulta adecuada cerca de usted.
