En una punción articular, el médico introduce una aguja fina en una articulación, generalmente para drenar líquido acumulado y examinarlo; en ocasiones también para inyectar un medicamento al mismo tiempo. La intervención alivia de forma inmediata una articulación hinchada y tensa, y proporciona indicios valiosos sobre la causa: por ejemplo, una inflamación, gota o una infección.
Ámbitos de aplicación típicos
- Articulación hinchada con derrame, p. ej. en la rodilla
- Diagnóstico de inflamaciones articulares de origen desconocido
- Sospecha de gota o pseudogota
- Sospecha de infección articular
- Alivio de la presión en una articulación tensa y dolorosa
Así transcurre
- 1El médico examina la articulación y determina el punto de punción; en articulaciones más profundas como la cadera, con ayuda de ecografía.
- 2La piel se desinfecta minuciosamente y se cubre de forma estéril; si se desea o en zonas sensibles, se aplica anestesia local.
- 3Se punciona la articulación con una aguja fina y se extrae el líquido con la jeringa, lo que a menudo alivia inmediatamente la articulación de forma perceptible; si es necesario, se inyecta un medicamento en el mismo paso.
- 4El líquido extraído se envía al laboratorio según la cuestión planteada, por ejemplo para examinar cristales o bacterias; el punto de punción se cubre con un apósito y un vendaje compresivo ligero.
Así debe prepararse
- Informe al médico sobre anticoagulantes, alergias y prótesis articulares.
- Use ropa que permita descubrir fácilmente la articulación afectada.
- Comunique antes de la cita si tiene fiebre o alteraciones cutáneas sobre la articulación, ya que influyen en el procedimiento.
Efectos secundarios y riesgos
- Hematoma o dolor posterior en el punto de punción
- Reaparición del derrame si la causa persiste
- Raramente una infección articular: las estrictas condiciones de esterilidad minimizan este riesgo
- Muy raramente lesiones de vasos o nervios circundantes
- Sensación breve de mareo o debilidad durante la intervención (reacción circulatoria)
Mantenga la articulación en reposo el resto del día y evite el deporte intensivo durante dos o tres días; las actividades cotidianas suelen ser posibles sin problemas. Un ligero dolor posterior o un pequeño hematoma en el punto de punción son normales. Contacte inmediatamente con su médico si la articulación vuelve a hincharse considerablemente, el dolor aumenta, se enrojece o se calienta, o si aparece fiebre y escalofríos: una infección articular es poco frecuente, pero debe tratarse rápidamente.

Costes y seguro
Una punción articular médicamente justificada —para diagnóstico o alivio— está cubierta por el seguro básico, al igual que los análisis de laboratorio del líquido articular; se aplican la franquicia y la participación como es habitual. Como la punción la realiza directamente el médico, no se necesita una prescripción específica; según el modelo de seguro, el camino hacia el especialista pasa por el médico de cabecera; en caso de duda, consulte con su aseguradora.
Preguntas frecuentes
- ¿Duele una punción articular?
- La punción es comparable a una extracción de sangre, aunque puede notarse algo más en la articulación: una presión breve o una sensación de tracción es normal. Si se desea, se aplica anestesia local. Muchos incluso perciben el drenaje del derrame como un alivio inmediato.
- ¿En cuánto tiempo notaré mejoría?
- Si se alivia una articulación tensa, el dolor por presión suele desaparecer inmediatamente. Que la mejoría se mantenga depende de la causa: si el derrame reaparece, se tratará específicamente la enfermedad subyacente.
- ¿Qué sucede con el líquido articular?
- Se examina en el laboratorio según la cuestión planteada: el color, el recuento celular, los cristales y las bacterias proporcionan indicios sobre artrosis, gota, una inflamación reumática o una infección. El médico comentará los resultados con usted en el control posterior.
- ¿Qué tan grande es el riesgo de infección?
- Muy pequeño: gracias a la estricta desinfección y al material estéril, una infección articular tras una punción es muy poco frecuente. Es importante que tome en serio las señales de alarma como hinchazón creciente, enrojecimiento o fiebre, y se ponga en contacto rápidamente.
- ¿Podré conducir después?
- Por lo general sí. Si se ha puncionado una pierna o se ha aplicado anestesia local, espere para conducir hasta que pueda cargar la articulación de forma segura y sentirla; en caso de duda, organice que alguien le acompañe a la cita.
