El drenaje linfático manual es una técnica de tratamiento muy suave en la que se estimula el flujo del líquido tisular mediante movimientos rítmicos y circulares. Ayuda a reducir hinchazones, por ejemplo en caso de linfedema, después de operaciones o tras lesiones. A menudo se combina con vendajes o medias de compresión para que el efecto se mantenga.
Ámbitos de aplicación típicos
- Linfedemas, p. ej. después de tratamientos oncológicos
- Hinchazones después de operaciones
- Hinchazones después de lesiones como esguinces
- Hinchazones de origen venoso en las piernas
- Sensación de tensión y pesadez en brazos o piernas
Así transcurre
- 1La terapeuta se hace primero una idea de la hinchazón, su causa y el estado de la piel.
- 2El tratamiento se realiza en posición tumbada con movimientos suaves y rítmicos; a menudo comienza en el cuello o el tronco para abrir las vías de drenaje, y luego avanza hacia la región hinchada.
- 3Los movimientos son deliberadamente ligeros e indoloros; muchas personas encuentran el tratamiento muy relajante.
- 4En caso de edemas pronunciados, se aplica inmediatamente después un vendaje de compresión o se coloca la media de compresión para que la hinchazón no vuelva a aparecer.
Así debe prepararse
- Llevar ropa cómoda que no apriete.
- Traer la prescripción médica e informes relevantes; llevar las medias o vendajes de compresión que ya se tengan.
- Preferiblemente no aplicar crema en la piel de la región afectada inmediatamente antes del tratamiento.
Efectos secundarios y riesgos
- El tratamiento es muy suave; ocasionalmente puede aparecer cansancio pasajero o mayor necesidad de orinar porque se moviliza líquido.
- Son posibles ligeros enrojecimientos de la piel en las zonas tratadas.
- En determinadas enfermedades (p. ej. infecciones agudas, insuficiencia cardíaca pronunciada, trombosis aguda) se renuncia al tratamiento; la médica lo aclara previamente.
- Los efectos secundarios graves son muy raros cuando se aplica correctamente.
Después del tratamiento es normal sentir cansancio y tener mayor necesidad de orinar, ya que el cuerpo elimina el líquido movilizado. Lleve los vendajes o las medias de compresión de forma constante tal como se le ha indicado, pues aseguran el éxito del tratamiento. Muévase con regularidad y cuide la piel de la región afectada con esmero. Comuníquese rápidamente si la zona hinchada se vuelve repentinamente roja, caliente o dolorosa, si aparece fiebre o si la hinchazón aumenta notablemente a pesar del tratamiento: pueden ser señales de una infección o trombosis.

Costes y seguro
El drenaje linfático manual está cubierto por el seguro básico cuando está prescrito médicamente y es realizado por profesionales reconocidos (por lo general fisioterapeutas con la formación correspondiente), como es habitual en casos de linfedemas o después de operaciones. Se aplican la Franchise y el copago como de costumbre. Como aplicación de bienestar sin prescripción médica es un servicio de pago privado; en caso de duda, consulte con su seguro.
Preguntas frecuentes
- ¿Duele el drenaje linfático?
- No, los movimientos son deliberadamente muy suaves, mucho más ligeros que en un masaje. Muchos pacientes encuentran el tratamiento agradable y relajante.
- ¿Por qué tengo que llevar compresión después?
- El drenaje desplaza líquido del tejido, pero sin una contrapresión éste vuelve a llenarse rápidamente. Los vendajes o las medias de compresión mantienen el efecto y por eso son una parte fundamental de la terapia.
- ¿Con qué frecuencia se necesita el tratamiento?
- Depende de la causa: después de una operación suelen bastar pocas sesiones; un linfedema crónico requiere al principio tratamientos varias veces por semana y posteriormente una terapia de mantenimiento permanente.
- ¿Cubre el seguro médico el drenaje linfático?
- Con prescripción médica y cuando lo realizan profesionales reconocidos, por lo general sí, a través del seguro básico con Franchise y copago. Las aplicaciones puramente cosméticas o de bienestar las paga usted mismo.
- ¿Puedo hacer yo mismo algo contra la hinchazón?
- Sí: movimiento regular, elevar la extremidad afectada, cuidado esmerado de la piel y llevar la compresión de forma constante apoyan eficazmente el tratamiento. Su terapeuta le mostrará ejercicios adecuados.
