Extirpación de amígdalas

Realización / Prescripción: Otorrinolaringología (ORL)

Cuando las amígdalas palatinas se inflaman repetidamente con pus o son tan grandes que dificultan la respiración y el sueño, su extirpación —total o parcial— puede ser la solución. La intervención afecta tanto a niños como a adultos y es una de las operaciones más frecuentes en el área de otorrinolaringología; la decisión se toma con cuidado, ya que las amígdalas forman parte del sistema inmunitario.

Ámbitos de aplicación típicos

  • Amigdalitis purulentas recurrentes
  • Amígdalas muy agrandadas con ronquidos y pausas respiratorias
  • Problemas para tragar y hablar por amígdalas grandes en niños
  • Absceso junto a la amígdala (absceso periamigdalino)
  • Amigdalitis crónica con mal aliento y placas

Así transcurre

  1. 1El otorrinolaringólogo evalúa si es conveniente una extirpación completa o —especialmente en niños con amígdalas agrandadas— una extirpación parcial.
  2. 2La intervención se realiza bajo anestesia general a través de la boca abierta; no hay incisiones externas.
  3. 3Las amígdalas se extraen completamente o se reducen mediante procedimientos menos invasivos; los sangrados se controlan cuidadosamente.
  4. 4Después de despertar, usted o su hijo permanecerán bajo vigilancia; según la edad, el tipo de intervención y la clínica, se permanece una o varias noches en el hospital.

Así debe prepararse

  • Acudir en ayunas según las indicaciones del equipo de anestesia —especialmente importante en niños, explicado de forma adecuada a su edad.
  • Comunicar obligatoriamente de antemano si toma medicamentos anticoagulantes o si hay trastornos de la coagulación en la familia.
  • Preparar alimentos blandos y fríos (helado, yogur, flan) para el tiempo posterior.
  • Planifique una o dos semanas de recuperación —en el caso de niños con cuidado en casa, sin escuela ni guardería.

Efectos secundarios y riesgos

  • Dolor de garganta intenso al tragar durante una o dos semanas, que a menudo se irradia a los oídos —esto es de esperar y se controla con analgésicos.
  • Los sangrados posteriores son la complicación más importante: pueden aparecer incluso cinco a diez días después de la intervención, cuando se desprenden las costras de la herida, y siempre deben ser valorados inmediatamente por un médico.
  • Voz alterada o cambios temporales en el sentido del gusto.
  • Riesgos generales de la anestesia, que el equipo de anestesia comentará previamente.
Después — y cuándo debe contactar

Durante las primeras una o dos semanas se debe: guardar reposo físico, consumir alimentos blandos y fríos, beber abundante líquido —evitar comidas calientes, picantes, ácidas o duras y no hacer grandes esfuerzos, para que las costras de la herida no se desprendan prematuramente. Las placas blanquecinas-grisáceas en la garganta y el mal aliento son normales en esta fase, al igual que el dolor de oídos al tragar. Ante cualquier sangrado por la boca —aunque parezca pequeño— contactar inmediatamente con la clínica o acudir a urgencias; en caso de sangrado abundante, llame al número de emergencias 144. También debe comunicarse urgentemente si presenta fiebre alta o si apenas puede beber.

Intervenciones y operaciones

Costes y seguro

La extirpación de amígdalas médicamente justificada —por ejemplo, en caso de inflamaciones recurrentes o pausas respiratorias— es una prestación del seguro básico obligatorio, incluida la estancia hospitalaria en sala común; se aplican la franquicia y la participación en los costes como es habitual, en el caso de niños con las tarifas reducidas correspondientes. La derivación se realiza a través del pediatra o médico de cabecera al especialista en otorrinolaringología. En caso de duda, consulte con su aseguradora —sin garantía.

Preguntas frecuentes

¿Qué intensidad tiene el dolor después de la extirpación de amígdalas?
El dolor de garganta al tragar forma parte del proceso durante una o dos semanas y puede irradiarse a los oídos —en adultos suele ser más intenso que en niños. Con analgésicos tomados regularmente según el plan de la médica se puede controlar bien.
¿Qué se puede comer después de la operación?
Alimentos blandos, fríos y suaves: helado, yogur, flan, pasta blanda. Las comidas calientes, picantes, ácidas y duras irritan las heridas y deben evitarse durante una o dos semanas. Lo más importante es beber suficiente líquido.
¿Qué peligro representa un sangrado posterior?
Los sangrados posteriores son poco frecuentes, pero son la complicación más grave —pueden aparecer hasta aproximadamente diez días después de la intervención. Por eso, cualquier sangrado por la boca debe ser valorado inmediatamente por un médico, aunque parezca detenerse por sí solo.
¿Se debilita el sistema inmunitario sin amígdalas?
No. La función defensiva de las amígdalas palatinas es asumida por otros tejidos linfáticos del anillo faríngeo. Los estudios no muestran ningún debilitamiento relevante de las defensas después de la extirpación.
¿Cuánto tiempo hay que faltar a la escuela o al trabajo?
Los niños suelen quedarse en casa una o dos semanas, los adultos están de baja laboral durante un tiempo similar —en el caso de trabajos físicamente exigentes, más tiempo. El deporte solo es recomendable después de aproximadamente dos semanas.
¿Siempre hay que extirpar completamente las amígdalas agrandadas en niños?
No. Si el problema principal es el tamaño —por ejemplo, en caso de ronquidos con pausas respiratorias— a menudo basta con una extirpación parcial, que es menos invasiva y sangra menos. En el caso de inflamaciones purulentas repetidas se suele optar por la extirpación completa; el otorrinolaringólogo le asesorará al respecto.

Contenido editorial · fecha de referencia 5/9/2026

Se basa en fuentes especializadas suizas reconocidas — entre otras, la OFSP y la Comisión Federal de Vacunación, sociedades médicas y hospitales universitarios.