Los analgésicos potentes del grupo de los opioides actúan directamente en el sistema nervioso central y atenúan allí el procesamiento del dolor. Son imprescindibles en dolores agudos intensos, después de operaciones y en medicina paliativa; en cambio, en dolores crónicos sin enfermedad oncológica su uso se maneja de forma deliberadamente restrictiva y con seguimiento estrecho. El manejo cuidadoso protege de la tolerancia y la dependencia.
Ámbitos de aplicación típicos
- Dolores intensos después de operaciones o lesiones
- Dolores oncológicos
- Estados dolorosos graves que no responden a otros medicamentos
- Alivio en medicina paliativa
Así transcurre
- 1Su médica aclara la causa del dolor. En muchos dolores agudos frecuentes, así como en dolores de larga duración sin enfermedad cancerosa, se recurre primero a medicamentos no opioides y a otras medidas. En cambio, en caso de dolores agudos intensos, lesiones graves o después de determinadas operaciones, los opioides pueden estar indicados desde el principio; para los dolores tumorales y paliativos rigen conceptos de tratamiento propios.
- 2Si un opioide está indicado, se establecen desde el principio de forma clara el objetivo del tratamiento y su duración, y se hablan abiertamente los posibles riesgos.
- 3El tratamiento comienza con cautela y se controla estrechamente: se evalúan regularmente el efecto, los efectos secundarios y la función en la vida cotidiana.
- 4Cuando se alcanza el objetivo o el medicamento ya no contribuye a la calidad de vida, se reduce de forma gradual y con acompañamiento médico.
Así debe prepararse
- Informe a la médica sobre enfermedades adictivas anteriores, también en la familia.
- Mencione tranquilizantes y somníferos: la combinación con opioides es especialmente delicada.
- Aclare cómo afectará el tratamiento a su capacidad de conducir y al trabajo.
Efectos secundarios y riesgos
- Son frecuentes el cansancio, las náuseas (sobre todo al principio) y un estreñimiento persistente, al que suele hacerse frente de forma preventiva.
- Con la toma prolongada el cuerpo desarrolla tolerancia; la dependencia es un riesgo real y la razón del seguimiento estrecho.
- La capacidad de reacción puede estar limitada, con consecuencias para conducir y manejar máquinas.
- En caso de sobredosis o combinados con alcohol y tranquilizantes, los opioides pueden deprimir peligrosamente la respiración.
- Al suspenderlos después de una toma prolongada son posibles síntomas de abstinencia; por eso se reduce de forma gradual.
Mantenga las citas de control acordadas: forman parte integral del tratamiento. Contacte con la consulta si el efecto disminuye, siente la necesidad de tomar más o el estreñimiento se vuelve molesto. La somnolencia pronunciada, la confusión o una respiración llamativamente lenta son señales de alarma: en esta situación llame inmediatamente al número de emergencia 144. Guarde el medicamento de forma segura y fuera del alcance de los niños, y no lo entregue nunca a otras personas.

Costes y seguro
Los opioides recetados por el médico suelen estar cubiertos por el seguro básico: se aplican la franquicia y la participación del asegurado como de costumbre. La dispensación está regulada legalmente de forma estricta y se realiza mediante una receta especial de estupefacientes. Esto es una orientación sin garantía; en caso de duda, consulte con su seguro médico.
Preguntas frecuentes
- ¿Los opioides crean dependencia inevitablemente?
- No: con un uso breve y específico bajo acompañamiento médico el riesgo es pequeño. Aumenta con la duración de la toma y con determinados factores de riesgo. Precisamente por eso se establecen desde el principio el objetivo y la duración, y se acompaña estrechamente la evolución.
- ¿Puedo conducir con opioides?
- En la fase de ajuste y después de cambios de dosis no está permitido conducir. Con un tratamiento estable y sin cambios puede existir capacidad de conducción: su médica lo evaluará en cada caso individual. No conduzca nunca si se siente aturdido.
- ¿Por qué recibo además un medicamento contra el estreñimiento?
- Los opioides ralentizan la actividad intestinal, y este efecto secundario persiste (a diferencia de las náuseas) normalmente durante todo el tratamiento. Prevenir es por eso más eficaz y agradable que tratar más tarde un estreñimiento pronunciado.
- ¿Qué pasa si suspendo el medicamento de golpe?
- Después de una toma prolongada, una interrupción abrupta puede desencadenar síntomas de abstinencia: por ejemplo inquietud, sudoración, dolores musculares e insomnio. La reducción gradual según el plan médico lo evita en gran medida.
- ¿Son útiles los opioides en dolores crónicos de espalda?
- Generalmente no: en dolores crónicos sin enfermedad oncológica el beneficio a largo plazo suele ser escaso, pero los riesgos son considerables. La terapia de movimiento y un tratamiento del dolor multimodal muestran allí por lo general mejores resultados.
