Cuidados Paliativos

Realización / Prescripción: Medicina Interna General (médico de cabecera)

Los cuidados paliativos acompañan a personas con una enfermedad grave y progresiva, con el objetivo de aliviar los síntomas y hacer que el tiempo restante sea lo mejor posible. No se trata únicamente de acompañamiento en el proceso de morir: pueden comenzar temprano en el curso de la enfermedad y transcurrir en paralelo a otros tratamientos. En el centro está usted con sus necesidades —físicas, emocionales, sociales y, si lo desea, espirituales— y también sus familiares.

Ámbitos de aplicación típicos

  • Alivio del dolor y la dificultad respiratoria
  • Náuseas, pérdida de apetito y agotamiento
  • Ansiedad, inquietud y estado de ánimo deprimido
  • Apoyo y acompañamiento a los familiares
  • Planificación anticipada, por ejemplo con testamento vital
  • Organización de la atención en casa, en residencia o en el hospital

Así transcurre

  1. 1Al inicio hay una conversación detallada: el equipo registra sus síntomas, su situación vital y sobre todo qué es importante para usted; todo lo demás se orientará a partir de esto.
  2. 2Los síntomas molestos como dolor, dificultad respiratoria o náuseas se alivian de forma específica; la médica ajusta continuamente los medicamentos según su efecto y tolerabilidad.
  3. 3Según las necesidades, se incorporan otros profesionales: enfermería, psicología, servicio social, asistencia espiritual o fisioterapia, coordinándose entre sí.
  4. 4El acompañamiento tiene lugar donde usted desee vivir: en casa con apoyo de su médica de cabecera y atención domiciliaria especializada (Spitex), en una residencia de ancianos, en una unidad de cuidados paliativos o en un hospicio.
  5. 5En momentos tranquilos puede registrar sus deseos para el tratamiento futuro, por ejemplo en un testamento vital, para que en caso de emergencia se actúe según su voluntad.

Así debe prepararse

  • Piense qué es lo más importante para usted en el tiempo venidero; estos pensamientos dan una buena orientación a las conversaciones.
  • Lleve a una persona de confianza a las conversaciones importantes.
  • Traiga la documentación disponible, como informes médicos, la lista de medicamentos o un testamento vital existente.

Efectos secundarios y riesgos

  • Los medicamentos para aliviar síntomas pueden tener efectos secundarios como cansancio, estreñimiento o náuseas; el equipo sopesa constantemente con usted el beneficio y la carga.
  • Las conversaciones sobre la enfermedad y el final de la vida pueden remover emocionalmente; se llevan a cabo a su ritmo, y no es necesario hablar de nada que usted no quiera hablar.
  • Un tratamiento del dolor bien aplicado no acorta la vida; esta preocupación extendida carece de fundamento; el objetivo es la calidad de vida.
Después — y cuándo debe contactar

El acompañamiento se adapta constantemente a su situación: lo que hoy es correcto puede ser diferente mañana, incluido el lugar de atención. Las fuerzas fluctuantes y los estados de ánimo cambiantes forman parte del proceso. Comuníquese con el equipo de tratamiento si los síntomas como dolor, dificultad respiratoria o inquietud aumentan a pesar del tratamiento, si aparecen nuevos síntomas o si la situación en casa se vuelve demasiado difícil para usted o sus familiares; muchos equipos están disponibles las 24 horas, y una comunicación temprana a menudo evita emergencias.

Rehabilitación y acompañamiento

Costes y seguro

El tratamiento médico y los cuidados de enfermería en el marco de los cuidados paliativos están cubiertos en las condiciones habituales por el seguro básico: en el hospital, en la unidad de cuidados paliativos, en casa a través de servicios de atención domiciliaria (Spitex) prescritos médicamente o en residencias de ancianos; la Franchise y el copago se aplican como es habitual. Sin embargo, no todo está cubierto por el seguro: para los costos de alojamiento y atención, por ejemplo en un hospicio o residencia, pueden surgir pagos propios que varían según el centro y el cantón. En caso de duda, consulte a su seguro o al servicio social; esta información es orientativa, sin garantía.

Preguntas frecuentes

¿Significa cuidados paliativos que ya no se hace nada?
No, se hace mucho, solo que con otro objetivo: aliviar los síntomas y mantener la calidad de vida. Los cuidados paliativos también pueden transcurrir en paralelo a otros tratamientos y no los reemplazan necesariamente.
¿Cuándo es el momento adecuado para comenzar?
Más temprano de lo que muchos piensan: una incorporación temprana alivia mejor los síntomas y da tiempo para planificar con tranquilidad. Puede hablar del tema con su médica en cualquier momento; una conversación no obliga a nada.
¿Puedo recibir atención en casa?
En muchos casos sí. La médica de cabecera, la atención domiciliaria (Spitex) y los servicios móviles especializados de cuidados paliativos trabajan conjuntamente para ello; cuando es necesario, también son posibles los traslados a una unidad de cuidados paliativos o a un hospicio, y a menudo también de regreso a casa.
¿También reciben apoyo mis familiares?
Sí, expresamente. Los familiares reciben orientación, conversaciones y ofertas de alivio, pues su fuerza es decisiva para la atención. Incluso después de una despedida, muchos equipos ofrecen acompañamiento en el duelo.
¿Qué cuestan los cuidados paliativos?
El tratamiento y los cuidados de enfermería se realizan en las condiciones habituales a través del seguro básico. Para el alojamiento y la atención, por ejemplo en un hospicio o residencia, pueden surgir pagos propios según el centro; el servicio social o su seguro le ayudan a aclarar esto para su situación.
¿Los analgésicos fuertes crean dependencia o aturden?
Con la dosis correcta y bajo supervisión médica, el objetivo es estar consciente y sin dolor, no sedado. Los efectos secundarios como el cansancio inicial suelen poder controlarse bien, y una dependencia en el sentido coloquial no está en primer plano en esta aplicación.

Contenido editorial · fecha de referencia 5/9/2026

Se basa en fuentes especializadas suizas reconocidas — entre otras, la OFSP y la Comisión Federal de Vacunación, sociedades médicas y hospitales universitarios.